viernes, 12 de diciembre de 2014

MUSEO MARÍTIMO

MUSEO MARÍTIMO

 El 10 de diciembre, los alumnos de 6º de primaria del colegio Cisneros realizamos una visita al Museo Marítimo de Santander. Para empezar, comenzamos por el siglo XIII. Nos explicaron que en esta época, el oficio principal era la pesca. La pesca era oficio de hombres, y las mujeres se encargaban de vender la pesca y tejer redes y utensilios para la pesca.

 La pesca era un oficio muy peligroso, ya que no había barcos tan desarrollados como ahora. Al no tener cubierta, podía hundirse el barco. Nos explicaron que las viviendas siempre eran estrechas porque cuanto más anchas eran, más impuestos había que pagar, además de que siempre estaban mirando al mar, para que así los pescadores pudieran ver si había una buena oportunidad de pescar grandes cantidades de peces.

 En este siglo, se forman las llamadas cofradías de pescadores, que son cofres en los que los pescadores guardan parte de sus ganancias en unos cofres, y luego tres de ellos se encargaban de dárselo a los necesitados, o a las familias de algún fallecido, para ofrecerles recursos. Más tarde, nos explicaron lo que era una lonja. Una lonja es un lugar donde se realizan subastas de pescados más baratos de lo normal, que se ubica como un mercadillo, y a donde acuden pueblerinos atraídos por los buenos precios. Luego nos explicaron cómo se conservaba el pescado en esta época y cómo evolucionó: Al principio, el pescado era conservado con sal, mediante el método del salazón. ESte método conseguía conservar el pescado durante muchos días más. Luego, se comenzó a bañar en sal, limón, vinagre y con unas hojas de laurel. ESte método era el escabechado. Luego, pescadores de otras tierras nos enseñaron la conservación de alimentos con aceite, un método muy usado y propagado por varias partes del país.

MI BIOGRAFÍA

MIS MEMORIAS

 Yo me llamo Raquel y nací el 13 de enero, el día en que Sanidad aprobó el plan contra el tabaquismo, que prohíbe la venta de cigarrillos a menores de 18 años.

 Raquel es un nombre femenino de origen hebreo, en cuyo idioma significa ``oveja´´. Estas personas tienen una gran mente, y reciben aumento en las actividades que requieren disciplina, constancia, esfuerzo, lógica y razón, son personas muy tranquilas,muy sensibles y pacíficas.

 Ese día era noticia deportiva que un aficionado al fútbol gana 1,2 millones de euros gracias a su gran afición a la Quiniela. Mi infancia fue bastante divertida, porque, aunque nací en Santander, casi todos los meses viajaba con mi tía a Madrid en avión, para estar con mis padres, ya que teníamos una casa en Madrid, y era muy divertido ir casi todos los meses allí. Eso lo hacíamos para estar en Santander con mis abuelos y en Madrid con mis padres. Como era un poco miedica y muy pequeña, casi siempre lloraba al estar en el avión y mi tía tenía que entretenerme para que me callase y no molestar a la gente que estaba durmiendo en el avión.

 También he vivido en Barcelona, pero desde que tenía un mes hasta que tenía cuatro, y no me acuerdo, pero mis padres dicen que como era muy pequeña, a veces les despertaba por la noche y tenían que intentar que me durmiera. Para celebrar algunos de mis cumpleaños en Madrid, íbamos a la casa de unos amigos de mis padres que son diseñadores gráficos, y me hacían una corona gigante de cartulina y la decorábamos todos. Me encantaba hacer ésto porque siempre me manchaba, y eso me gustaba, porque al final todos nos pintábamos y era muy divertido.

 Más o menos con unos 3 años, mis padres y yo fuimos de vacaciones a Lanzarote, donde me lo pasé muy bien en el hotel y montando en unos enormes camellos que tenían sillas de montar. Como tuvimos que esperar cola para montarnos en los camellos, me quedé dormida, pero me despertaron y nos montamos. Me mareé mucho y al bajarme por poco vomité, pero en realidad me lo pasé muy bien.


 Con seis años, nació mi hermana y me dejaron entrar a verla, aunque no suelen dejar entrar a menores de 12 años. Con ocho años, empecé a jugar a pádel y descubro que es un deporte que me gusta mucho, y de ahí comencé a jugar partidos y torneos. Lo que más me gusta de estos torneos es que conoces a gente nueva y tienes amigas nuevas. Con once años comienzo a jugar al voleibol, un deporte al que quería jugar desde pequeña y que me gusta mucho.
EL MEJOR MOMENTO DE MI VERANO

 El mejor momento de mi verano fue irme de vacaciones a Madrid. Todo empezó porque yo quería irme de vacaciones este verano, pero mi madre decía que este verano no iba a poder ser. Yo les repetía cada día que quería irme de vacaciones, pero ellos insistían en que no.

 Pero un día, nos fuimos mi padre, mi madre, mi hermana y yo a comer a un restaurante, y mi padre nos dijo que tenía una sorpresa para nosotras, y al salir del restaurante nos enseñó las entradas digitales desde el iPad para un día en la Warner y otro en la Warner Beach, el nuevo parque acuático de la Warner. El primer día me levanté muy nerviosa porque ese día me iba a Madrid.

 El primer día, nada más llegar, nos fuimos directos al Parque Warner, y fue muy divertido entrar muy rápidamente con las entradas ya impresas en papel. Al entrar nos hicimos una foto todos juntos, y fuimos a un sitio para que nos pusieran una pulsera para entrar gratis el segundo día consecutivo. En la Warner nos lo pasamos muy bien, pero en las atracciones había una cola muy larga y, como hacía mucho calor, en las colas para subirse bebías mucha agua, y por eso había docenas de baños y aseos. En una atracción que era de volar, nos quedamos paradas. Yo estaba sola, y mi madre con mi hermana. Hacía 37º y a mí me daba el sol en toda la espalda, y estaba sudando a chorros. El técnico tardó 30 minutos en venir a arreglar la atracción, y sin duda no nos volvimos a montar, e hicimos bien, porque a la siguiente vez también se quedó parada. Comimos en un restaurante de allí, y, cuando ya era tarde, nos fuimos al hotel. Tardamos en llegar 25 minutos. El hotel era un hotel Barceló, el hotel Barceló Aranjuez, que era impresionante. A la mañana siguiente, nos levantamos pronto y bajamos a desayunar al restaurante del hotel. Todo era casero, y había mucha fruta fresca de temporada de la mejor calidad. Ese día nos fuimos a l parque acuático de la Warner, que fue lo que más nos gustó, con flotadores gigantes, una playa artificial y una parte con seis toboganes gigantes o más. Sin duda, ese fue el mejor momento de mi verano.

EL EXTRAORDINARIO VIAJE DE T. S. SPIVET - PELÍCULA

EL EXTRAORDINARIO VIAJE DE T. S. SPIVET

 Ficha técnica
 Drama
 - Aventura Canadá
 - Francia 105 minutos Año: 2013 04/07/2014
 Reparto Helena Bonham Carter Dr. Clair Judy Davis G.H. Jibsen Kyle Catlett T.S. Spivet Callum Keith Rennie Padre Jakob Davies Layton Niamh Wilson Gracie Julian Richings Ricky Dominique Pinon Dos nubes Robert Maillet Gigante Hobo

Sinopsis
 T. S. Spivet es un genio de doce años que vive en un rancho en Montana con su peculiar familia. Su gran talento para la cartografía y los inventos pronto tiene recompensa. Una institución científica le concede un prestigioso premio y, armado con una pequeña maleta, se dispone a cruzar el país para recogerlo. Analizamos los personajes La hermana La hermana de T. S. Spivet es una adolescente, y, claramente, no tiene los mismos intereses que su hermano.

 Cuando T. S. Spivet recibe una llamada que le otorga un galardón, su hermana se muestra celosa, porque ella quiere salir en un programa televisivo también. Se pregunta cómo puede haber nacido en una familia de pueblerinos, en lo más profundo de Montana, donde apenas hay línea telefónica de cobertura, cuando su destino era Hollywood, las alfombras rojas, el estrellato y la fama.

 El hermano El hermano de T. S. Spivet, Layton, comparte intereses con su padre: le gusta disparar a cualquier cosa que esté en movimiento con una escopeta, al igual que su padre. Aún así, le gusta jugar con su hermano, con el que se lleva muy bien.

 El padre El padre de T. S. Spivet y Layton tiene el corazón y el alma de un vaquero, y crea conflictos con su mujer, a la que no le gustan ciertos intereses.. No aprecia el alto nivel de inteligencia de T. S. Spivet, y valora las aficiones de Layton.

 La madre La madre de T. S. Spivet está especializada en saltamontes y otros insectos. Se ha pasado la mayor parte de su vida observando insectos minúsculos bajo una lupa. También… ¡quemando tostadoras! Ella apoya la afición de su hijo por la ciencia.

T. S. Spivet heredó las neuronas al nacer, y su hermano el espíritu aventurero. Sólo tiene diez años, pero ya sabe tanto que podrían ser treinta más. Dotado de una imaginación vivaz, una curiosidad insaciable y prodigiosas dotes de observación, todo el mundo lo considera el Leonardo da Vinci de Montana. Prefiere dedicarse a inventar la rueda magnética o una máquina de movimiento continuo que ayudar a su padre en el rancho o ponerse calcetines del mismo par. En vez de quedarse en casa y esperar su momento, decide marcharse a Washington, solo, para comparar sus intuiciones e investigaciones con las de los pesos pesados de la ciencia.

 La subsecretaria de Smithsonian La subsecretaria de Smithsonian cree firmemente que es ella quien dirige la prestigiosa institución. Es la personificación de la autoridad científica… por lo menos para T. S., que sólo tiene diez años. El chico no intenta dejarla en evidencia, aunque la idea se le ha pasado por la cabeza…

 Derechos que se cumplen o se vulneran

 -El derecho a la educación: el derecho a la educación se respeta correctamente, T. S. y Layton reciben una educación.

 -El derecho a una familia y a ser protegido por ella: T. S. tiene una familia que le cuida y le protege, pero no respetan sus intereses y su gran capacidad mental.

 -El derecho a una vivienda: viven en un rancho en el punto más alejado de Montena, pero este derecho no se incumple.

 -La subsecretaria de Smithsonian no respeta los derechos de T. S. Spivet, y lo utiliza para ser famosa, además de como si fuese una simple rata de laboratorio, por lo tanto no respeta sus derechos. 

Observaciones

 T. S. se siente celoso de que su padre sólo haga caso a Layton y no valore sus intereses y su capacidad intelectual, aunque la madre respeta un poco más los intereses de su hijo T. S. En la familia Spivet cada uno tiene sus intereses y no se preocupan de los de los demás miembros de la familia, aunque en realidad se quieren los unos a los otros. Comportamiento de los familiares y personajes El padre El padre pasa más tiempo con Layton que con T. S. Spivet, y esto hace que Spivet se sienta menospreciado, porque, claramente, como es su padre le gustaría jugar y pasar tiempo con él, pero, al compartir intereses con Layton, pasa más tiempo con él. La madre La madre cree más en el futuro de su hijo, y valora más sus intereses y su capacidad intelectual.

EL EFECTO DOMINÓ

EL EFECTO DOMINÓ

 Mi experiencia comienza hace muchos años, cuando yo vivía en Madrid, más o menos con unos dos años. Yo iba a la guardería, y mi mejor amiga, Ainhoa, se encontró un gato en su pueblo. Vino a mi casa y me lo enseñó: era un gato blanco como la nieve con una gran mancha negra que cubría una parte de su cuerpo, cerca del hocico. Me encantó ese gato, y desde ese día, estuve pidiéndole a mis padres un gato. Me lo habrían comprado sin problema, pero había una pega: mi madre es alérgica a todos los animales. Por eso no tuve un gatito.

 Les planteé todas las ideas que se me pasaban por la cabeza: dejarlo fuera de casa, que viviese conmigo en mi cuarto cuando tuviese un par de años más… pero no hubo manera. Ya cuando nos mudamos a la que ahora es mi casa, lo pedí por Reyes, pero parece que los Reyes también tenían en cuenta la alergia de mi madre.

 Al año siguiente fue la misma historia, y como lo único que yo quería era ese gatito, mis padres compraron una piscina. Con eso, no me olvidé del todo del gato, pero casi completamente. Cuando nació mi hermana, el gato volvió a mi mente, porque no podía utilizar la piscina, ya que si lo hacía ella podría ahogarse si se metía por error, sin saber las consecuencias que tendría. Y así fue todos los años hasta este mismo verano, en el que encontramos una gata negra.

No la quisimos coger porque era muy mala, y había mordido varias veces a los vecinos, que también tenían un gato, y me dejaban de vez en cuando jugar con él, pero eso sólo hacía que mis ganas de tener un gato aumentasen.

 Por sorpresa, este verano mi padre vio unos gatitos, bueno, mejor dicho los oyó por la noche, bajo los coches, y resulta que eran los gatitos de esa gata negra tan mala. Mi padre se atrevió a coger uno, y desde ese día, me encariñé mucho con él. La verdad eso ha ocurrido hace medio mes, pero eso no importa. Todos los días salía muy temprano para salir al patio de mi casa para jugar con él y darle un vasito de leche y un poco de jamón york. Me lo ponía en la mano y él venía cariñosamente a comerlo de mi mano.

Claramente, no todo era el mundo perfecto: mi madre seguía empeñada en que el gato se fuese de casa. Un día, ese gato pinchó mi querida piscina, que se desinfló casi completamente.

Ahora me doy cuenta de que si no hubiese traído ese gato a casa no me habría quedado sin mi piscina.

CUENTO

EL VENDEDOR DE SOMBRAS

 Una hermosa mañana, Marcelo se despertó y abrió los ojos delicadamente entrecerrados por el deslumbrante sol que lucía esplendorosamente en un cielo tan azul como el mar. Se levantó suavemente: primero un pie y luego el otro. Caminó hasta la cocina y se encontró con un delicioso desayuno sobre el mantel bordado por su mujer. Pero, ¿dónde estaba su mujer? No la encontraba por ninguna parte y decidió ir a ver dónde estaba. En el salón, sobre su silla de madera de arce, su mujer descansaba agotada por el terrible calor.

 - ¿Qué te ocurre, que estás ahí acurrucada? - preguntó.

 - Pues que que esto no puede ser: hace un calor de muerte y todo el mundo está tranquilamente descansando bajo la sombra de un árbol, y como nosotros no tenemos jardín, por lo tanto no tenemos sombra.

 - Pero eso no es culpa mía, construimos esta casa con lo poco que teníamos, y vivimos de lo poco que sacamos vendiendo lo que cultivamos. A mí no se me ocurre nada para arreglar esto, y si a ti se te ocurre algo deberías decirlo, porque estos calores no son normales, y en la cocina da mucho el sol, y no vas a poder cocinar, y yo quiero comer…

 - Lo que puedes hacer es buscar alguna tienda de jardinería por el pueblo. Nunca he visto una por aquí, pero alguna tiene que haber. ¿De dónde sacamos las semillas que plantamos en nuestro huerto? - Nos las dieron tus padres, y yo no sé de dónde las sacaron, pregúntaselo tú.

 - Mi padre falleció hace tres años y mi madre vive con mi hermana en Suecia, y no podemos ir hasta allí porque no tenemos nada de dinero ni un coche o transporte.

 - Pues ya está, decidido: cruzaré montañas, ríos y pueblos buscando algo o alguien que pueda proporcionarnos semillas de algún árbol, el que sea. Adios, partiré ahora mismo.

 - Vale; te prepararé el equipaje: ropa de abrigo, comida fresca y todos nuestros ahorros; deberás alojarte en un hostal o en una posada, no puedes dormir en la calle.

 Y así, Marcelo partió en su búsqueda. Atravesó pueblos, senderos y bosques, hasta que llegó a un pueblo bastante desarrollado: todo tipo de tiendas, casas preciosas con tejados hechos de las más bonitas tejas de color rojo, gente educadamente tomando el té en su cafetería habitual con familiares, conocidos e incluso amigos, los niños jugando felices en los parques con columpios, toboganes y rocódromos: la ciudad soñada.

 Se quedó maravillado contemplando aquel hermoso pueblo durante una eternidad que a él le pareció un pequeño instante. Ya al anochecer, encontró una pequeña posada en un rincón de la calle mayor del pueblo, donde estuvo paseando y mirando toda la zona comercial. Al día siguiente, ya al atardecer, un hombre se le acercó y le dijo:

 - Sé por qué estás aquí: buscas una sombra. Y hoy es tu día, porque yo soy Lorco, el vendedor de sombras. Te venderé una sombra a cambio de un precio irresistible: que me traigas un periódico de hace dos días antes de que anochezca. -

 Marcelo corrió hasta el puesto más cercano de prensa y pidió el periódico de hace dos días. El vendedor se lo entregó por cien euros, un precio que a Marcelo le pareció increíble, pero recordó sus palabras hacia su mujer y lo compró.

 Se lo llevó al vendedor de sombras y él le dió una sombra enorme, más pesada que un elefante pero más ligera que una pluma.

 Al llegar a su casa, su mujer cogió la sombra y la colocó en el patio, y nunca más volvieron a tener calor.

CANADÁ

CANADÁ

 Canadá es un país de Norteamérica, y su territorio se divide en diez provincias y tres territorios. Su capital es la ciudad de Ottawa, y la ciudad más poblada es Toronto. Su unidad monetaria es el dólar canadiense. Canadá tiene cerca de treinta y cinco millones de habitantes. Canadá está rodeado por tres océanos; el océano atlántico, el océano Pacífico y el océano Ártico.

Es el segundo país más grande después de Rusia, y ocupa cerca de la mitad de toda Norteamérica. Canadá tiene muchas zonas verdes, tantas que hasta cuando vas por la autopista se pueden ver bosques y reservas naturales, además de una gran variedad de fauna, como corzos, zorros, alces, nutrias…

 En Canadá, las temperaturas son extremas: en verano, normalmente sobrepasan los treinta grados, y en invierno, normalmente son muy bajas, incluso a muchos grados bajo cero.

 En cuanto a zonas turísticas importantes, el lago Peyto está considerado uno de los paisajes más bellos de Canadá. Es un lago de color esmeralda, bastante cristalino.

 En cuanto a personajes famosos, algunos como Ryan Gosling viven en regiones cercanas al centro de Canadá, y muchos famosos y escritores más.

 La educación en Canadá es muy similar a la de España, con las mismas asignaturas, excepto algunas pocas, y a los profesores se les llama por su apellido, por ejemplo Mr. Smith.

 Quebéc forma parte de Canadá, aunque quiere ser independiente, pero gracias a un primer ministro sigue formando parte de Canadá, aunque en ella se habla francés, a diferencia del resto de Canadá, en la que se habla inglés.

 En cuanto a gastronomía, algunos de sus platos típicos son: ternera con puré de patatas y verduras como la zanahoria, y el pastel de carne, muy consumido en Quebéc en Navidad.

 En Canadá, la pesca y la agricultura son dos labores muy conocidas.

 Hasta el siglo XX, Canadá era sobre todo un país agrícola, pero, desde entonces, se ha convertido en uno de los más industrializados del planeta.